
Se llama contaminación acústica al exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una determinada zona. Si bien el ruido no se acumula, traslada o mantiene en el tiempo como las otras contaminaciones, también puede causar grandes daños en la calidad de vida de las personas si no se controla adecuadamente.
El término contaminación acústica hace referencia al ruido (entendido como sonido excesivo y molesto), provocado por las actividades humanas (tráfico, industrias, locales de ocio, aviones, etc.), que produce efectos negativos sobre la salud auditiva, física y mental de las personas.
Este término está estrechamente relacionado con el ruido debido a que esta se da cuando el ruido es considerado como un contaminante, es decir, un sonido molesto que puede producir efectos nocivos fisiológicos y psicológicos para una persona o grupo de personas.
Las principales causas de la contaminación acústica son aquellas relacionadas con las actividades humanas como el transporte, la construcción de edificios y obras públicas, las industrias, entre otras.

Se ha dicho por organismos internacionales, que se corre el riesgo de una disminución importante en la capacidad auditiva, así como la posibilidad de trastornos que van desde lo psicológico (paranoia, perversión) hasta lo fisiológico por la excesiva exposición a la contaminación sónica.



polvo), parte puede impregnar las ropas o la piel de las personas que entren en contacto con este material. También puede ser ingerido, ya porque los alimentos o el agua estén contaminados, ya de forma accidental al llevarse las manos contaminadas a la boca, o inhalado al entrar en un ambiente donde existe polvo contaminado en suspensión, aerosoles o gases con contenido radiactivo.

En condiciones de laboratorio se ha observado que algunos de ellos son cancerígenos, teratogénicos y mutágenos en ratas, hamsters y monos. En 1924 se empezó a consumir los compuestos bifenilos policlorados, derivados de los hidrocarburos conocidos como PBC, son utilizados en intercambiadores de calor, en fluidos hidráulicos, lubricantes, resinas, tintes, pegamentos, hules, asfalto, en materiales de la construcción, dieléctricos, como aditivo en plásticos y componente en algunos plaguicidas. Los PBC, al igual que el DDT [2,2-(4,4 - Dicloro-Difenil)-1,1,1-Tricloroetano], son solubles y acumulables en los tejidos grasos, son más tóxicos para los mariscos que para los peces y aves (a estas les afecta el sistema reproductor). Se dice que son una fuente potencial de agentes teratogénicos. El efecto fisiológico más conocido de los bifenilos policlorados es la estimulación de las enzimas del hígado que descomponen las hormonas sexuales. Otros efectos de los PBC son: lesiones hepáticas, náuseas, vómito, pérdida de peso, edema y dolor abdominal. También se clasifica a los plaguicidas por su composición química en: 